miércoles, 19 de marzo de 2014
viernes, 14 de marzo de 2014
lunes, 10 de marzo de 2014
HUELMA FEBRERO DE 1994, SALIDA DE LA VUELTA A ANDALUCÍA:
En esta fotografía se pueden ver a los profesionales de TVE entrevistando a un ciclista en el control de salida, en esta etapa de salida en Huelma y llegada en El Ejido, corrió el gran Miguel Induráin, que antes de la salida se paseo por las calles de Huelma.
Fotografía de Angel del Moral.
jueves, 6 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
jueves, 27 de febrero de 2014
miércoles, 26 de febrero de 2014
sábado, 22 de febrero de 2014
FOTOGRAFÍA DEDICADA POR CARMELA PARA SU AMIGA ANGELES, HUELMA 1941:
Una costumbre que consistía en regalarse retratos dedicados entre amigos y familiares. Esta fotografía la envía Carmela una amiga de mi madre, está fechada el 12 de septiembre de 1941 y se la manda a Granada.
lunes, 17 de febrero de 2014
miércoles, 12 de febrero de 2014
"LOS CORTAORES", HUELMA AÑOS 50:
En esta fotografía podemos ver de izquierda a derecha a Nicolás Martínez "Trompo", Alfonso Soriano "Tintin" y Daniel Valdivia "Quemao". Estos tres huelmenses junto con otros paisanos llevaron este oficio muy lejos de Huelma. En la provincia de Toledo se plantaron grandes extensiones de olivar en la primera mitad del siglo XX, concretamente en los municipios de Los Yébenes y Mora de Toledo, hasta estas poblaciones se desplazaban todas las primaveras cuadrillas de "cortaores" de Huelma, pasando una larga temporada de trabajo por tierras manchegas, su destreza y buen saber con el hacha les hacían famosos en esas tierras. Ellos moldearon, podaron y dieron forma a muchos de los olivares que hoy se ven en la mancha.
Fotografía gentileza de Alfonso Soriano Martínez.
martes, 11 de febrero de 2014
UN RETRATO DE 1869 CON MUCHA HISTORIA:
Se trata de un retrato de un amigo Miguel Moreno y Mora a un familiar nuestro Sebastián Diaz Guzmán, compañeros de estudios en la Universidad de Granada y está hecho en el taller fotográfico de Amalia López de López en Jaén. Esta costumbre de regalarse fotografías era muy común en el siglo XIX. Y el reverso de este retrato está muy bien conservado donde se puede ver la dedicatoria en letra manuscrita realizada con pluma y el logotipo de la fotógrafa.
Esta fotógrafa fue pionera en España:
En la ciudad de Jaén, en 1858 trabajan dos fotógrafos: Higinio Montalvo y Genaro Giménez, haciendo lo propio Amalia López de López en 1860.
Amalia López fue la primera mujer dedicada profesionalmente a la fotografía en España, si bien en la misma época fotografiaba en Barcelona otra mujer, Anaïs Napoleón, aunque en compañía de un hermano. Diez años más tarde -en 1868-, regentará estudio en Sevilla Pastora Escudero, y en 1869, Luisa Dorave ejercerá como fotógrafa en Málaga.
Amalia López Cabrera nació en Almería, llegando a Jaén muy joven, casándose -con poco más de veinte años- en junio de 1858 con el editor y tipógrafo Francisco López Vizcaíno, dueño de una afamada imprenta jiennense -y que se casa en segundas nupcias. En los primeros meses de 1860 abre estudio en la calle Obispo Arquellada 2, casa en la que estaba situado el negocio de su marido y que asimismo era el domicilio familiar -el impresor tenía tres hijos de su primer matrimonio. Esta profesional, que rotulará las cartulinas de sus fotografías con el nombre Amalia L. de López, aprendió las claves del oficio del Conde de Lipa -vivió en Jaén una temporada retratando y enseñando fotografía-, y su sentido publicitario hizo que insertara un anuncio en el periódico local El Anunciador de la provincia de Jaén(12) -el 16 de febrero de 1866-:
Gabinete Fotográfico. Calle Obispo Arquellada 2. Retratos. Grupos. Reproducciones. Vistas. Se han obtenido todos los adelantos recientes en este establecimiento, que podrán ver las personas que lo favorezcan en un álbum donde se han colocado algunos trabajos nuevos. No se entregan retratos si no satisfacen a las personas interesadas. Se sacan fotografías en todos [los] tamaños.
Hay una colección de fotografías en targeta [sic] compuesta de cuadros de Murillo y Rafael, vistas de la Catedral de Jaén, reproducciones de imágenes veneradas y retratos de personajes distinguidos, etc., etc.
Horas de trabajo desde las diez a las dos de la tarde. Se hacen retratos aun en los días nublados. Tiempo de exposición casi instantáneo.
Amalia López tenía conciencia de ser una profesional capaz de competir con los fotógrafos más pujantes del momento, pues participó con su producción gráfica en un concurso nacional celebrado en 1868 en Zaragoza, codeándose con la flor y nata de los fotógrafos matritenses -Juliá o Martínez de Hebert-, catalanes -los hermanos Napoleón-, o zaragozanos -Mariano Judez-(13). En septiembre de 1868 se pierde su rastro fotográfico, ya que ese año acompañó a su marido a Madrid, ciudad en la que éste se estableció como editor y en la que moriría en 1899. )Siguió fotografiando en la capital Amalia López?
Angel del Moral Gómez
Fuente: Historia de la fotografía en España. Un enfoque desde lo global hasta lo local.
Emilio Luis Lara López
Universidad de Jaén. IES Sierra Sur.
Angel del Moral Gómez
Fuente: Historia de la fotografía en España. Un enfoque desde lo global hasta lo local.
Emilio Luis Lara López
Universidad de Jaén. IES Sierra Sur.
domingo, 9 de febrero de 2014
CORTIJO DE LAS CARRUCHAS, HUELMA AÑOS 60:
Fotografía gentileza de Magdalena Justicia y en ella aparecen junto a la era del cortijo: el primero por la derecha su marido su prima pepita con la niña en brazos, sus primos José, Ruben, Sebastián y Lorenzo, al lado su tía Manuela y en el centro su tía Dolores. Delante su tío Pepe y sus hijos.
EN EL CORTIJO DE LAS CARRUCHAS, HUELMA AÑOS 60:
Fotografía gentileza de Magdalena Justicia y en ella está parte de su familia como: sus tios Pepe, Juan de Dios, Manuela y María, su prima Magdalena y Pepita, y sus hijos.
sábado, 1 de febrero de 2014
viernes, 31 de enero de 2014
jueves, 23 de enero de 2014
martes, 14 de enero de 2014
jueves, 9 de enero de 2014
jueves, 2 de enero de 2014
sábado, 28 de diciembre de 2013
VECINOS DE HUELMA EN EL SERVICIO MILITAR, MADRID 1965:
De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Antonio Martínez "Titopecas", Juan Fernández "Cebolla", Eduardo Marín, Juan Martínez Barajas "Cerrajero", Pedro Martínez Lirio, Andrés Martínez Díaz "El Chato", Alfredo "Cañón", Manuel Martínez Fernández "El Marqués", Juan Villanueva "El de los Burros", Máximo García "El Rey" y Francisco Marín "Pavi".
Fotografía gentileza de Francisco J. Martínez.
HUELMENSES EN EL SERVICIO MILITAR, ALGECIRAS 1939:
Esteban Aranda "Chiviranda", Pedro López "Mochilas" y Jacinto Martinez García "Polvorilla", Después de estar en la Guerra Civil tuvieron que cumplir el servicio militar.
Fotografía gentileza de Francisco J. Martínez.
Fotografía gentileza de Francisco J. Martínez.
lunes, 23 de diciembre de 2013
miércoles, 18 de diciembre de 2013
sábado, 14 de diciembre de 2013
miércoles, 11 de diciembre de 2013
miércoles, 4 de diciembre de 2013
DÍA DE ANDALUCÍA, HUELMA 2006:
Esta fotografía la hice dentro del curso de fotografía con Pedro Gila en 2006, revelando el carrete y la fotografía en blanco y negro.
miércoles, 27 de noviembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
lunes, 25 de noviembre de 2013
domingo, 24 de noviembre de 2013
martes, 19 de noviembre de 2013
PEDRO PEÑAS Y SU NIETO EN LA "OPERACIÓN LADRILLO PAR LA CONSTRUCCIÓN DE LA IGLESIA DEL LLANO", HUELMA FINALES DE LOS AÑOS 60:
Como curiosidad en esta bonita fotografía gentileza de Francisco Peñas Martínez, vemos a la izquierda un fotógrafo disparando su cámara hacia nosotros.
viernes, 15 de noviembre de 2013
sábado, 9 de noviembre de 2013
FAMILIA JUSTICIA ARANDA, HUELMA 1940:
Manuel Justicia, Quiteria Aranda y abajo Simón, Pedro y Manuel Justicia Aranda.
Fotografía gentileza de Juana Mª Justicia Aranda
Fotografía gentileza de Juana Mª Justicia Aranda
martes, 5 de noviembre de 2013
jueves, 31 de octubre de 2013
LA MENTALIDAD ANTE LA MUERTE EN LA HUELMA DE FINALES DEL SIGLO XVI, DEL INVESTIGADOR HISTÓRICO AMABLE VICO VICO:
Fallecido el individuo la comunidad parroquial participaba del acontecimiento por medio del tañir de las campanas, que doblaban a duelo. A continuación, se iniciaba todo el cortejo fúnebre que, presidido por la cruz parroquial, se encaminaba a la casa del fallecido y que no era sino el comienzo de todo un rosario de actos exequiales que culminaban con el oficio de cabo de un año. Todos habían sido previamente establecidos en el testamento y, por consiguiente, su análisis nos da mucha luz a la hora de conocer todo el amplio espectro de posibilidades que ofrece la configuración del mundo de la muerte y de la religiosidad en la villa de Huelma.
EL ACOMPAÑAMIENTO: Lo más usual era la participación de los clérigos parroquiales, con su cruz y sacristán, seguidos muy de cerca por las cofradías. En una mínima parte de los testamentos se solicita el acompañamiento de frailes, la mayoría de los cuales pertenecen al convento de Santa Isabel de la orden de los agustinos, sito en la misma villa.
El testador se podía encomendar a una o varias cofradías que se se debían de encargar tanto de asistirlo en su enfermedad como de acompañarlo en sus exequias, debiendo destinarle algunas misas a favor de su alma.
LA SEPULTURA: Antes de aproximarnos al tipo de sepultura hay que decir que prácticamente el cien por cien de los enterramientos se realizaban en la Iglesia Mayor. La causa mas directa es el deseo de descansar eternamente donde habían desarrollado la mayor parte de su vida cotidiana religiosa, lugar donde a su vez estarían sepultados la mayoría de sus familiares.
El cuarenta por ciento de los testadores poseen sepultura propia en la iglesia parroquial. Un 26 % lo hacen en la sepultura de sus padres y otro 36% lo hacen en la sepultura de algún familiar. Solo en un 17% se deja a elección a cargo de los albaceas o conjuges. También hay dos testamentos en los que el propio testador menciona que es pobre. En el testamento de Alonso Martínez: "declaro que yo no tengo en esta villa y su término ningunos bienes porque soy muy pobre, y para que mi ánima se cumpla y se haga bien por ella mando que una capa parda mediana y unos calzones y ropilla que tengo de Puertollano negro que tengo mios propios, mando que se bendan y con lo que dellos se hiziere y con quatro ducados y medio que me debe Muguel Sánchez de la Moraleda, que mando se cobren, y de todo ello se cumpla mi ánima como declarare por este mi testamento".
El cuerpo se podía amortajar vistiéndole con el hábito de alguna orden religiosa o de cofradías. Son cinco testantes los que mandan ser enterrados con una determinada indumentaria: cuatro de ellos con el hábito franciscano y el último con el hábito de la cofradía de los nazarenos, cofradía esta que por cierto, llegará a tener mucha aceptación popular en la siguiente centuria.
Pongamos como ejemplo el testamento de Marina García: "e mando que si de mi acaeciere finamiento mi cuerpo sea sepultado en la yglesia mayor desta villa en la sepultura que yo allí tengo , e mando entierren mi cuerpo en una caxa de madera en el ábito de bienabenturado San Francisco".
El difunto podía también estar cubierto por un paño negro al celebrar los funerales. Así lo vimos para la cofradía de las Ánimas del Purgatorio de la villa. Normalmente, cada cofradía o la misma parroquia poseía todos estos objetos necesarios para la celebración de las exequias (paños, ataudes, hachones de cera etc), de tal modo que pudieran usarse y reutilizarse para todos los hermanos o feligreses que así lo necesitaran.
La sepultura dentro de las iglesias era motivo de importantes conflictos ya que se llegó a pensar que la misma era poco más que la prolongación del espacio doméstico, tratándose como una pequeña propiedad privada cuyo uso estaba restringido únicamente a los propietarios y sus herederos. Así en el mismo testamento de Marina García, se estipula lo siguiente: "quiero y es mi voluntad que para mi sepultura e para poner en ella se saque una alfonbra sin quenta de mis bienes y la lleve María Sanchez e Marina García su hija, y se syente en la dicha mi sepultura ella e su hija todos los días que bibiere, e nade les pueda poner ynpedimento a ello, e después de sus días se enterren ambas en ella".
Como dato aclaratorio conviene saber que, ambas mujeres fueron esclavas sometidas a servidumbre doméstica, a las cuales se les da "carta de liberto" en el mismo testamento.
La cera en la sepultura era también una práctica corriente, principalmente durante las celebraciones eucarísticas, pues pretendía rendir memoria al difunto, y simbolizaba la luz de la vida eterna que se anhelaba. Una prueba de ello la tenemos en el testamento de María de la Chica: "mando que pongan sobre mi sepultura desde el día de mie enterramiento hasta un año cumplido dos hachas de cera encendidas, que ardan sobre mi sepultura todos los domingos y fiestas de guardar en el entre tanto que se dixere la misa mayor".
LAS EXEQUIAS: Una vez que el cuerpo llegaba a la iglesia se iniciaban las exequias propiamente dichas. Las celebraciones cultuales eran diverss pero todas ellas tenían componentes comunes. La misa y vigilia del día del enterramiento era un de estos actos habituales que podía ser de oficio mayor, llano o menor. Pese a todo hay un dato que llama la atención el 62% de los testadores mandan que celebren por su alma una misa y vigilia de oficio mayor, en algunos casos con ofrenda de pan, vino y cera sobre su sepultura, lo que indica que los testantes dentro de lo posible, preferían aquel tipo de oficio sobre el resto.La costumbre de ofrendar pan y vino provenía de la tradición hebraica, según la cual, Tobías exhortaba a su hijo a que ofreciera dicho sacrificio sobre la tumba del justo, y no en la de los pecadores. Esta práctica con el tiempo se hizo muy usual y tenía como objetivo aprovechar al alma del difunto por quien se ofertaba con el fin de suavizar las penas del Purgatorio. La cera simbolizaba la luz de la vida futura y la esperanza en la resurrencción, por ello su empleo fue tan corriente en las exequias, que estaban presididas por varios hachones , al igual que también se generalizó su uso entre los cofrades, clérigos y pobres presentes.
A todo individuo, fuera cual fuese su calidad o condición, la parroquia debía de ofrecerle y costearle unos sufragios mínimos. Así quedaba reflejado en la Constituciones: "de un entierro ordinario, no han de llevar los clérigos de cada yglesia parroquial mas de ocho reales, han de decir una missa y una vigilia, cantadas con dos responsos, y se han de repartir los ocho reales en esta forma. Los seys reales a los sirvientes que asistieren, porque el que no asistiere no ha de ganar sino fuere por enfermedad, y al sacristán dos reales por doblar, y llevar la cruz y si se dixere segundo oficio que llaman cabo de año, con otra vigilia y otra missa cantada, se han de dar quatro reales a los que sirvieren y al sacristán otro real"
"De un officio solemne donde ay costubre de hazerse que se entiende con capas y diáconos dos reales más que al ordinario, y donde uviere solamente diachonos y no capas un real mas, para cada diachono medio real: y deste officio se ha de dar al sacristán tres reales por doblar y llevar la cruz"
En la villa de Huelma fueron muy usuales los novenarios. En prácticamente todos los testamentos se mencionan, aunque podían reducirse a tres días o, más comúnmente, se sustituían por un número determinado de misas. Por tanto el novenario consistía en que durante nueve días se dijese una misa cantada con responso cada jornada.
Con el "oficio del cabo del año" se daban por finalizadas las exequias fúnebres, que como su nombre indica tenía lugar al cumplir el primer aniversario de la muerte del difunto.
LA MENTALIDAD DE HUELMA EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI.
LA MENTALIDAD ANTE LA MUERTE.
AMABLE VICO VICO.
Fotografía de uno de los motivos decorativos de la bóveda de la Capilla Mayor de la Iglesia de la Inmaculad Concepción. Angel del Moral
martes, 29 de octubre de 2013
domingo, 27 de octubre de 2013
viernes, 25 de octubre de 2013
TRABAJANDO EN LA CARPINTERÍA, HUELMA FINALES DE LOS AÑOS 60:
En esta fotografía podemos ver a José Díaz Galiano con el carro, con el que se transportaban las puertas y demás material desde la carpintería hasta su lugar de ubicación. La fotografía está tomada en la Plaza Buenavista y la casa que se ve en construcción el la última de la C/ Cerrillo, justo enfrente estaba la carpintería de los hermanos Galiano, los que ahora son Muebles Mugali y su tío Rafael. Pepe empezó en esta carpintería como aprendiz en los años 60.
Fotografía gentileza de José Díaz Galiano.
martes, 22 de octubre de 2013
jueves, 17 de octubre de 2013
NEVADA EN HUELMA 1968, PLAZA DEL MESÓN:
En esta bonita fotografía realizada en el invierno de 1968, podemos observar a numerosos vecinos de los alrededores de Plaza Nueva. En los días de invierno y nevadas cuando la vida y trabajos agrícolas se ralentizaban, muchos jóvenes ponían en práctica una tradición relacionada con la nieve, construían grandes bolas, rodándolas por las calles y las colocaban en la puerta de algún local comercial o taberna, a la espera de que se les invitara a un trago de vino o aguardiente, trasladándola luego a otro lugar. Esta está en la Plaza del Mesón en la puerta del Bar León.
Yo particularmente he vivido esta experiencia cuando un grupo de amigos bajaban una gran bola por la C/ Munuera, la llevaban cogida con sogas, todo un espectáculo.
Fotografía gentileza de Germán Díaz Galiano
Fotografía gentileza de Germán Díaz Galiano
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